jueves, 22 de marzo de 2007

Ya vendrán

Ya vendrán noches más frías si no vuelves a entrar,
ya vendrán a la guarida de la soledad.
Ya vendrán noches mas frías si no vuelves a entrar,
ya vendrán y me tendré que acostumbrar.

lunes, 19 de marzo de 2007

Gibreel Farishta...

En el punto convergente de todas mis arterias hay un ceda el paso.

La otra noche se encontraron alli el hambre con las ganas de comer. Provocaron un accidente en cadena que esturreó uniformes, con la fuerza suficiente como para levantarnos la piel del suelo. Y mi música en tus venas.

Me tumbé en el suelo solo para intentar congelarme.
No sé como mirar para encontrarte. No encuentro postura que no que no encaje con el hueco que dejas cuando no estás...
LLeno las maletas con cosas que no me valen, porque no puedo llevarme el cansancio suficiente que necesito para dormir entre semana si no me sorprendes con tu inusual número de magia.Nada es igual.

Como va a ser igual, si ya no tenemos la misma edad.
Como haber adivinado entonces que iba a ser yo la que se volviera loca.
Nadie lo hubiera dicho, con ese cuidado disfraz de autocontrol, pero poco a poco se me ha escapado la razón.

Pinto mis días y el cielo de verdes y de azules marinos, dibujo faros que no alumbran a ningun barco....y lleno las noches de coches y canciones sin más historia que la que tu te quieras inventar.

Lo siento.

Siempre llega lo que esperas con 2 o 3 segundos de retraso..
lo suficientemente tarde
lo suficientemente pronto
Lo suficientemente lo que sea como para que no sea en el momento indicado.

Soy consciente de esa impuntualidad sensata.
Es lo que decide muchas veces si te salvas o naufragas.

¿Y tu?
Parece que te has perdido, y no sabes como encontrarte...vagabundeas por los bares mendigando sonrisas y buscando algun lugar en el que perder la ropa sin interrupciones ni sentimentalismos que despejen el humo de paz y ansia que te envuelve.
Después del alcohol, el plástico y el sudor...
.....y me preguntas :
¿después qué?
Después...la calma.

O la guerra otra vez.

lunes, 12 de marzo de 2007

ratos de sueño..

Son más de las 12 y aún no me he despertado. Quiero atesorar el sueño que tuve anoche bajo la llave del recuerdo. Esperanzador sueño de noche, peligroso sueño de día que esquiva la realidad. En él querías descubrirme la noche americana desde el prisma de tus sueños. Pero nos quedamos sin billetes de ida. Y las cosas que se improvisan y no salen...no pueden reimprovisarse. O si? te atreves a soñar? Parece que te ha atrapado la vida real, llenando los buzones de multas por pagar y las mañanas desabrochadas de tedio. Párate y acompasa tu respiración a la mía un rato.
¿Sabes quien es realmente la dictadora de la primavera?¿ La que derrite el hielo y contrasta el frío polar ártico del invierno con el viento tropical de capricornio?No seas tan rápido en contestar, escucha a Marwan primero. También tienes la opción de ver Son de mar, si te gusta más el cine.
Me tropiezo con mi reflejo en las fotos del año pasado, paseando por Sunset Boulevard con Javier sin buscar aplausos. Sigo siendo la misma, si es que antes fui alguien o algo, mi perfil está desdibujado.Solo que antes buscaba constelaciones en el cielo. Ahora sé que me equivoqué; porque las mejores las llevo tatuadas por el cuerpo. Me lo has demostrado tú.
Me sigue salvando del ruido mortal de la ciudad este antifaz marrón verdoso de algas marinas que me ha proporcionado el mar, mar renovador que me devuelve la cola de sirena cuando menos la necesito pero que me sienta jodidamente bien.

Si nos ponemos a hacer las cuentas con la calculadora del tiempo, seguro que lo inmortal y lo absurdo nos dan decimales, pequeño. Probemos a no hacer balances inequilibrables, limitemonos a ver las cosas como te dije, en valor absoluto. Que es mucho mas facil e inequívoco el signo + , el otro (-) puede dar lugar a errores, confundirse con un guión y enlazar nombres sin sentido.

viernes, 9 de marzo de 2007

La chispa adecuada

El viento ha vuelto rolar. Sobretodo para aquellos que nos levantamos con la luna omnipresente y no nos acostamos temprano. Canciones en la cabeza, para variar; la de hoy se esconde muy mal y no es dificil de encontrar.
Hoy no tengo ganas de disfrazarme. Los bailes de máscaras tendrán que esperar una ocasión más propicia. No siempre se puede estar al pie del cañón, exprimiendo al cerebro hasta vaciarlo de sentimientos; y sacarlos; buscando ese giro, esa metáfora magistral que redescubra el secreto del fuego y encienda los faros que guíen a los barcos. ¿Por qué? no seas hipócrita, si antes no he estado a la altura, es muy posible que no llegue a estarlo nunca. Los fuegos que se apagan no aparecen por arte de magia en tus manos, de las cenizas ya se han ocupado otros, aquí nadie se engaña, solo naufraga de vez en cuando, el tiempo justo para pegarse con la cabeza en la arena y espabilar.
Aunque a veces, cuando aún no he llegado al fondo apareces, tiras a la soledad de la cama de una patada, y juegas a contar constelaciones, desordenando los trozos de puzzle que habia formado con mis argumentos. Y no tengo mas remedio que subir a tomar aire, con lo que cuesta hacerlo con la nicotina del deseo en los pulmones.

sábado, 3 de marzo de 2007

Bailes de disfraces


El fin de este blog nunca fue contar un cuento, pero parece que camina inexorablemente hacia esa dirección, la de contar mis historias, que no son más que eso, cuentos. ¿Quien no ha contado alguna vez una historia? Siempre lo haces a tu manera, destiñendo la objetividad en diferentes tonalidades de gris (y el gris no es un color, es una duda), bien porque así sucede en tu película particular, bien por el puro placer de jugar.
Todos jugamos. Y a todos nos gusta jugar. Sobretodo si hablamos de ese sentimiento tan sobrevalorado con el que te llenas la boca a diario como es el amor. Sabina nos retrata perfectamente en sus canciones. Él sí que sabe atraparte con su número de magia, haciendo volar a las putas y volviendo héroes a los ladrones.
También yo sé jugar; de este circo soy la trapecista principal, y mantengo el equilibrio increiblemente bien, llevo años entrenando con Los Piratas. Aunque cada vez que vienes me convences...

Hoy jugaré a poner la mitad de las cartas boca arriba. O quizá me disfrace de hipocresía porque me siento débil y escéptica. Habrá que adivinar.

Las mentiras piadosas ya no son las únicas armas; tenemos muchas más, la autocomplacencia, el orgullo, la nostalgia, melancolía, el amor, el desamor,....son los disfraces más sencillos y efectivos antes de salir a escena. Lo demás viene rodado, el público se contagia del perfume predominante; los extraños te usan, y hacen suyas tus historias, y los no tan extraños creen verse reflejados en ellas, con el egocentrismo de la confianza.

Así que, a ti que me lees, utilizame, exprimeme hasta la ultima gota de sangre que me quede, y no dudes en clavarme el dardo punzante de tu pluma, aunque duela.


Pero cuidado, porque, recuerda, puede que esto no sea más que un circo y lo único que pretendo es llamar tu atención y que me beneficies con tus palabras.

viernes, 2 de marzo de 2007

Varadero



Hoy es un viernes disfrazado de lunes. Se presenta un fin de semana económicamente productivo, pero emocionalmente desacompasado. No sé si estaré donde quisiera, ni si después me alegraré, por ahora me encuentro bastante apática.

La noche, con su perfume de jazmín y sus velas mentirosas, nos ha traído a todos noticias reveladoras, el viento ha cambiado. No sabes hacia donde pero parece que poco a poco te escora a sotavento, fuera de la recta y segura carretera que hay tras el puerto de la cadena. Nadie puede decirte que es lo mejor, quizá el hecho de que no te sientas tan bien sea determinante, pero yo haría más caso de los chispazos de la noche, ya sabes lo que tienen los sueños de día, a pesar de ser verdes e ir perfectamente arreglados. Más que nada, porque las espirales de ese estilo, si no es nochevieja no son fáciles de justificar.

De par en par le abro, las puertas que me cierra; que en su cuarto el aire se ha atrofiado y se ha acostumbrado a ese olor tan peculiar vale, pero te olvidas que se escapa por debajo de la puerta y puede asfixiar a cualquiera con su incoherecia contractual.


Seguramente amanecerá un par de veces hoy, Waits me lo estaba comentando hace un momento, por eso no estaré en casa ni en ningún sitio. Encallaremos en la esquina de cualquier canción, y nos perderemos en el olor de los ansiosos invitados hasta que suene With or without you o la segunda que se me ocurra, porque no suelo tener un público demasiado exigente.


Te debo más de un rato, lo sé, pero reconoceme que nunca serán los adecuados, así que, en el momento mas intempestivo encontrarás mi número jodiendo en tu móvil. Y lo cogerás. Y maldeciremos juntas. Como siempre.

jueves, 1 de marzo de 2007

Jueves

El tiempo pasa y no pasa. Los domingos no me desquician tanto como parece, pero siempre han sido bastante nostálgicos, y si van acompañados de cafés amigos y de dudas razonables más todavía. Siempre he preferido los jueves, no por las salidas, que cada vez son mas escasas, sino por esa sensación de estar en medio que tan absorbida me tiene; tienen un punto especial. Lo importante es evitar el claro engaño de la ciudad, no te dejes convencer por su canción meláncolica y sus paseantes borrachos de historias o estarás perdido. Creeme, yo rozo la línea muchas noches, cuando vuelvo a casa y miro los bancos del portal. Nadie está a salvo de eso. Y más ahora, con el invierno derritiendose, sometido al triunfo de nuestras derrotas.
Como casi siempre, me encuentro en un derroche de insomnio, soñando si querer, a sabiendas de lo que tienen los sueños de día, que suelen ir apellidados de la palabra rotos, mientras que los sueños de noche....sueños son. Pero ya desarrollaremos este tema.
Ahora se reflejan huidas en el cabecero de mi cama, no precisamente las más esperadas, aunque algo es algo. Si consigues cambiar el prisma desde el que miro podrás decir que has obrado un milagro. Pero no te precipites, porque los médicos no van a poder curarlo todo. Y me quedan aun demasiados pecados que cumplir y algún que otro sentido que atrofiar. En un despilfarro de honestidad te diré, que ojala no fueran 5 pasodobles la banda sonora del sabado. Perdería esos 100€ sin pensarmelo si me dieran un buen motivo y tiraran un poquito de mi. Todo sería muy contraproducente, por supuesto.
Todo avanza y retrocede. El tiempo acecha y consume, no tiene mas aliados de los que ya conoces y no acepta tratos sucios.
Y yo aquí,sonámbula de tus labios.Ayudame a despertar.

lunes, 26 de febrero de 2007

Domingo de febrero

Este febrero me está calando hasta los huesos. Es imposible detener el paso del tiempo. Nisiquiera tenemos fotos para atesorar momentos, y la memoria poco a poco va fallando, difuminándose los escenarios de las viejas batallas. Esta no es mi ciudad, me la han cambiado.

Después de un domingo por la tarde aqui una se da cuenta de todo. Amadeus se convirtió en un antro cualquiera, ha desaparecido esa mesa que siempre estaba reservada, igual que ha desaparecido la hoguera que hacían nuestras manos por debajo; Brother's ya no existe, Príncipe se ha hecho un lifting y La Calle se fue al Registro Civil para cambiarse el nombre y meterse de lleno en Europa, si hasta se han traído a una doble de Raffaella Carrá para intentar convencernos de que si quieres hacer bien el amor tienes que venirte para acá.
Seguro que ya no se apaga la luz impulsivamente en tu porton (aunque a mi me sigan temblando las rodillas al recordarlo).
Se ha llenado todo de gente extraña.Ya no parece un cementerio, como antes, cuando con treinta al punto te atrevías a echarme un órdago al juego. Y encima ganabas.

Y es curioso ver como todos se han olvidado de esos cafés interminables en Local, de las tardes en la barra de La Bisagra bebiendo Blue Tropic con granadina, y de las noches de Cartagonova y Quijote.
Era divertido jugar a la vida entonces, y era mucho mejor la banda sonora. Aunque hay que sacar algo positivo de todo, y tú sigues aquí, conmigo, recorriendo la ciudad, y así los años no pesan, sino que se convierten en una bonita pelicula que ver algunas tardes de domingo.

sábado, 24 de febrero de 2007

Discos de antes...


No me enseñes lo que ya aprendí, no me digas lo que pude hacer mucho mejor(...)



Hay noches que no encuentro casi nada, de todo lo que ayer era mío

viernes, 23 de febrero de 2007

Tiempo

Las 03:33 de la madrugada, otra vez. He notado el movimiento de las manecillas, la unión del segundo y el minuto acumulándose, haciendose notar. Esa sensación de la que sueles escibir y que me encanta. Es uno de mis momentos preferidos del día, respiro mi ración de ti, volviendo al lugar donde nuestros cordones umbilicales se entrelazan y te destripo literalmente.
Porque te entiendo demasiado bien, y aunque me da un vértigo terrible asomarme al precipicio contigo sé que tú eres valiente por los dos; has tenido el valor de asumir un sentimiento incontrolable y lo has llevado al extremo, como yo, pero con una diferencia, todos los papeles que perdimos en el mismo punto de la historia yo los recogí y los guardé bajo llave, cuando te ha tocado a ti te has subido a un rascacielos y los has lanzado al aire.Chapeau.
Ahora el camino está allanado; que sí, sigue sin ser fácil, la nostalgia es contundente, pero no te matará, un par de años de vida están asegurados y avalados por una experta en la materia.


Hoy he vuelto al bar de siempre, despues de unos meses, sólo para comprar tabaco.Por alli ha pasado un ciclón, y ya apenas hay gente jugando a las cartas. Zipi sigue echando las cañas con demasiada espuma, pensé en decirle que hay que inclinar el vaso un poco, pero me estaba invitando. Cuando la camarera nueva desfilaba exclusivamente para nosotros casi eché de menos a aquella pareja china discutiendo. De lo que me acordé fue de los lunes fríos entre ecuaciones y tostadas de tomate. Así que subí a casa y busqué las manchas de café entre los apuntes de la academia. Estaban completamente secas. Me hice uno con la cafetera que me regalaste y manché las hojas nuevas, pero no me supuso ninguna excitación.


A estas alturas,no sé si he digerido del todo la conversación que mantuve conmigo anoche. Se me repite el regusto amargo de la prudencia y casi vomito de pensar en el autocontrol. Alomejor mañana te pido cita para un lavado de cerebro, ah no, que trabajo, pues otro día.